12 de julio (tercera parte)
Como he contado anteriormente, decidí escribir sobre lo que paso el 12 de julio de este año (2022), ya que son momentos de la vida que lo marcan a uno. Donde conoce mejor a las personas y donde se aprende a valorar aun más la familia.
En la segunda parte de este relato termine contando lo difícil que fue asimilar la noticia y lo complejo que es manejarse la mente en ese momento.
Una vez salí de mi casa y ya montado en el Uber fue diferente, me tranquilicé y pensé que el diagnostico de quedarse vegetal no tenía mucho sentido. Fue un viaje raro, solo mandando pensamientos positivos y analizando todo y sobre todo pensando en que había que esperar los exámenes. Finalmente llegue a la clínica y logre entrar a la sala de resucitación, pues ahí estaba mi mama. Milagrosamente ya estaba despierta y me miro apenas entre, me le acerqué y obvio, me rompí un poco mientras ella me decía que creía que había sido un infarto y que no entendía bien donde estaba. Estuvimos un rato y el medico llego con un Tac que le habían hecho en la cabeza y nos dijo, parece ser un tumor y hay manchas de sangre, mañana hay que hacerle una resonancia. Una noche muy compleja, con muchos diagnósticos, pero todavía esta pesadilla le quedaba tela por cortar. Toco llamar a mi hermana que vive en Madrid y los estaba esperando. Obvio pensó que era una broma de mal gusto, pero la noticia mi papa se la dio de manera general. Inmediatamente ella me escribió para preguntarme que estaba realmente pasando, yo le dije lo mismo, pues sin diagnostico para que ponerse a inventar. Quedamos con mis papas que Maria José y yo nos íbamos, y que ellos se quedaban y mañana los remplazaba yo. Antes de irme, tanto mi mama como mi papa y hermano me insistieron en irme mi luna de miel, lo cual en ese momento no lo tenia como prioridad.
Llegue a mi casa como a las 3:45 am, la verdad no recuerdo bien, pero fue mas o menos esa hora. Me acosté y por alguna razón me quede privado unas dos horas, como si el cuerpo se hubiera obligado a descansar para todo lo que se venia el 13 de julio. Me levanté antes de las 6 am, me bañé y me fui para la clínica. Aunque antes, llamé a mi tía Silvia, ya que no me sentía capaz de manejar y mucho menos que mis papas lo hicieran, por lo que les pedí que nos ayudaran con su carro y conductor. Una vez llegué a la clínica, hablé con mi papa y mi hermano y los remplacé y pude hablar un rato con mi mama. Hay algo que me dolió mucho que todavía no lo entiendo y fue verlas las uñas perfectamente arregladas a mi mama para su paseo. Eso me dio una sensación de tristeza que nunca había sentido. Llego la resonancia donde se veía una masa grande, por lo que buscamos a un médico que había operado a un tío mío de la columna, y que es de los mejores del país, el Dr. Burgos. Le envíe la resonancia y El Dr. Burgos me respondió que era un tumor, que por favor la llevará a la clínica Reina Sofia. Antes de empezar la pesadilla de trasladar a mi mama de clínica, tomé la decisión de decirle que tenia un tumor, pero que no sabíamos de que tipo y que había que esperar, pero que frente a cualquier diagnostico había que estar preparado, que igual iba a salir adelante.
Después de hablar con mi mama se me acercaron dos médicos de la Clínica Colombia, y de manera muy irresponsable me dijeron que mi mama tenia un tumor maligno, me lo dijeron con una cara de tristeza como si ya estuviera huérfano de mama. En ese instante me llamo mi prima Ana Maria, y pues en medio de mi tristeza le conté que todo indicaba que la cosa estaba muy mal, obvio se me salían las lagrimas, pero cuando colgué, y sabiendo que tenia que volver a sentarme con mi mama, me calmé. Aproveché antes de entrar y le pregunte a la medica si ya era un hecho que era cáncer, me dijo que lo mas probable, a lo cual le dije que yo no creía, que yo había visto en alguna parte que podía ser un tumor benigno, ahh siempre positivos con el corazón hecho pedazos. Mientras todo esto sucedida, y debido a que esa clínica esta mal construida, pues tiene resucitación al lado de urgencias, nos tocó ver como la mayoría de personas que entraban a resucitación no salían vivas. Me tocó ver los familiares llorar, gritar y despedirse de la persona que se les fue. Doloroso. No quería ver mas eso y mucho menos que mi mama lo viera, pedí que la sacaran de resucitación y nos dieron una cama en urgencias.
Al rato me volvió a escribir el Dr. Burgos y indicó que había que operar a mi mama lo más pronto posible. En la última publicación de esta pesadilla, voy a escribir que es sacar a una persona de una clínica y como es vivir un viaje después de una operación que tuvo muchas complicaciones.
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